Iris van Herpen apuesta por la vanguardia en mayúsculas en una colección donde cada prenda es un experimento sensorial y poético.
Iris van Herpen sigue desafiando a la moda más convencional y vuelve a dar forma a una colección con un marcado toque vanguardista, integrando la tecnología más avanzada con la sostenibilidad más evidente.
Bajo el título de «Sympoiesis», la diseñadora neerlandesa fusiona arte, ciencia y naturaleza en una colección en la que se incorporan a sus diseños materiales innovadores como hojas de plátano y cacao, reflejando su compromiso más fiel con la sostenibilidad, así como la apuesta por nuevos materiales.
Iris van Herpen da forma a una colección en la que juega con una mezcla de materiales naturales y sintéticos con el objetivo de crear una experiencia táctil visualmente impactante.
Las algas bioluminiscentes aportan textura orgánica y fluida, mientras que los tejidos de hojas de plátano y cacao introducen un contraste rústico y sostenible frente a los materiales sintéticos traslúcidos como organza, tules y mallas 3D impresas.
Las superficies de las prendas combinan liso, brillante y traslúcido con elementos más rugosos o estructurados, como pliegues de resina o filamentos de poliuretano que recuerdan patrones biomiméticos, convirtiendo cada prenda en una auténtica escultura en movimiento.
En «Sympoiesis», van Herpen crea siluetas orgánicas, fluidas y arquitectónicas a la vez. Muchos vestidos parecen crecer a partir del cuerpo, con volúmenes que terminan convertidos en espiral, evocando estructuras celulares o corales marinos.
Las prendas integran capas traslúcidas como si de alas se tratasen, creando un efecto de metamorfosis en el que asimetría y superposición desafían la anatomía tradicional, mientras que los corsés invisibles soportan elementos volumétricos que permiten que las formas parezcan verdaderos organismos vivos.
Iris van Herpen apuesta por una paleta cromática que se mueve entre tonalidades etéreas y metálicas y que vienen a evocar la naturaleza y la biotecnología.
Predominan los blancos, el marfil y los grises perla, que reflejan pureza, ligereza y un aura casi sobrenatural. También aparecen azules y verdes brillantes, generando un efecto de luz viva que cambia con el movimiento y la iluminación.
Iris van Herpen apuesta por los dorados y el cobre, que vienen a reforzar la sensación de escultura y tecnología.
Sympoiesis se convierte, así, en la fusión perfecta entre tecnología, biología y artesanía tradicional, empleando colores, texturas y formas para transmitir una visión de la moda en la que cada pieza es un experimento sensorial lleno de poesía.
















