Vasarely, inventor del Op Art
El pintor húngaro Victor Vasarely es figura clave del Arte Geométrico, padre del Op-Art (Arte Optico), estilo basado en una falsa ilusión de movimiento. Desde junio 2018, podemos ver su exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, con fondos del Museo Vasarely (Budapest), Museo Victor Vasarely (Pécs) y Fundación Vasarely (Aix-en-Provence, Francia).

Vasarely (Pécs,1906-Paris,1997) estudió medicina y astronomía en Hungría, pero abandonó la carrera por los pinceles. Vinculado a la Bauhaus alemana, fue admirador de Mondrian y Malévich. Desde 1930, vivió en Paris como diseñador gráfico. Su “Zebra”, en blanco y negro, es considerada la primera creación Op-Art.

Inventó un estilo abstracto propio con efectos ópticos de movimiento, repitiendo formas, perspectivas e imágenes cúbicas. Utilizó diversos materiales repitiendo un mínimo de colores yuxtapuestos y formas: rectángulos, triángulos, círculos, cuadrados…

A pesar de cierta monotonía formal, tuvo una variada evolución. Todas sus experiencias artísticas tienen una base exacta, científico teórica, consiguiendo crear tensiones y juegos visuales.

Aunque dotado de extraordinaria capacidad para el dibujo, se concentró justo en lo opuesto: colores puros y líneas paralelas para crear espacios positivos y negativos. Su papel fue fundamental en el desarrollo de la Abstracción Geométrica. Una mente analítica con gran curiosidad, sus principios y reflexiones teóricas, le llevaron a realizar infinidad de experimentos pictóricos con los que pretendía integrar el arte en la sociedad.

Sus combinaciones de estructuras y espacios ambiguos, juegos ópticos y efectos de percepción visual irrumpieron en el panorama artístico de los años 60, dando origen al Op-Art, un movimiento pictórico efímero de extraordinaria popularidad. En 1965, plena época hippy, el MOMA-Museum of Modern Art (New York) organizó la primera exposición titulada “The responsive eye”. La clave está en jugar con la magia de nuestros ojos.